La necesaria convergencia de la izquierda: sus opciones y dificultades.

Artículo de Daniel Kaplún en Nueva Tribuna

La película argentina “Relatos salvajes” consta de seis episodios, aparentemente independientes entre sí, pero unidos por un mismo eje común: la espiral del conflicto cuando ninguna de las partes en liza es capaz de ponerle freno mediante una mínima concesión. Especialmente significativo, en ese sentido, es el que protagonizan Leonardo Sbaraglia y Walter Donado, conductores el uno de un flamante Audi A4 y el otro de un decrépito Peugeot 504. Ambos se encuentran en una empinada cuesta, y cuando el primero intenta  adelantar al segundo, éste se empeña en impedírselo. El del Audi finalmente lo logra y (como era de esperar) al hacerlo insulta y dirige gestos obscenos al otro. Algunos kilómetros después, el Audi se ve obligado a detenerse por un pinchazo, el Peugeot le alcanza y se detiene delante suyo, momento a partir del cual se desencadena una imparable espiral de violencia, que termina con la muerte de ambos carbonizados en el interior del Audi. Interrogado por los infaltables periodistas, el comisario que dirige la investigación indica que su hipótesis de partida es “crimen pasional”.

Obviamente, se trata de pura ficción, pero cargada de simbolismo. Y no puedo evitar referirlo a la actual situación de Izquierda Unida, y particularmente a su federación de Madrid (IU-CM) y sus conflictos internos.

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La propaganda de Soledad

soledadLo hace con objetividad e independencia. Es la voz autorizada del periodismo progresista. Goza de respeto en los círculos de la radicalidad. Y colabora con los think tank de la socialdemocracia. Todas las mañanas, a las siete y diez, nos da los buenos días en la SER, y nos lee un texto de opinión para moralizar la vida pública. Es el ejemplo vivo de la adaptación ilustrada. Algo que cuenta con afamados seguidores en el mandarinato mediático de PRISA. Soledad Gallego-Díaz (SG), protegió con esmero el discurso socialista, abrazó a su manera el no nos representan, sedujo a la izquierda de observatorio, fue alumna aventajada del antisindicalismo moderno, y no duda en presumir de democracia a base de inyectarse populismo en vena. Aunque, si las cosas se ponen feas en el país o en su casa, siempre será bienvenida la resignación.

En la mañana de hoy nos ha arrojado una dosis de satisfacción por la “atractiva batalla de Madrid”. Aprovechando la digna propuesta de Manuela Carmena para encabezar la candidatura a la alcaldía por el llamado partido instrumental Ahora Madrid, se deshizo en elogios de quienes, por primera vez, aspiran a ocupar la presidencia de la comunidad o el sillón de la Casa de la Villa. Los nombró a casi todos y los presentó como grandes esperanzas frente a los aparatos burocráticos de los partidos. Habló de José Manuel López (Podemos), Ángel Gabilondo (PSOE) y Manuela Carmena (Podemos). Hubo una ausencia (¿involuntaria?) sobre el candidato de IUCM a la comunidad de Madrid, Luis García Montero. Sé que corremos el riesgo, al juzgar la columna de hoy de SG, de malinterpretar su lapsus. Pero en todo caso, son demasiados como para andarnos por las ramas. SG lleva tiempo apuntada a la ola del cambio, como antes militó en otros cambios: le seduce el nuevo decorado de la política española, no el contenido de la obra.

En un ejercicio de prudencia, alguien podría advertir que en el actual entramado mediático de nuestro país, no es una buena idea arremeter contra quienes están “en este lado de la trinchera”. Bueno es distinguir el periodismo reaccionario y predemocrático del que se mueve explícitamente en el territorio de la democracia. Y yo lo hago, pero no me callo ante atropellos como el de SG. No es la primera vez ni será la última que aplica su particular parcialidad con la pluma. Exigió la dimisión de Toxo y Méndez, enterró el sindicalismo de clase, elogió aquel cambio, alabó la estabilidad democrática, se apuntó a este otro, le seduce Podemos, le atrae Gabilondo, y para hacer honor a su condición de periodista independiente, ignora a Luis García Montero e Izquierda Unida. Pues bien, yo no dudaré de sus credenciales, pero le discutiré a SG su visión de la realidad. Porque los/as periodistas no escriben del ‘aroma de las plantas’ -igual, algunos sí-, sino de lo que nos sucede al común de los mortales. Rezuman ideología por los cuatro costados y no lograrán disfrazarla de periodismo independiente.

Ayer SG ignoró a LGM. Anteayer despreció el debate a tres (PSOE, PP e IU) en la televisión andaluza, dijo que faltaban fuerzas emergentes y que no tenía interés ciudadano. Por supuesto, ni una palabra de cómo solucionar este viejo problema, el que irrumpe en toda campaña electoral, de manera que los espacios informativos y los debates cuenten con todos “en igualdad de condiciones”. No es fácil. Soledad Gallego apunta alguna idea: meter a Podemos y sacar a Izquierda Unida. Es una idea, pero no una solución.

 

Fuente: Luca Caballero

Luís García Montero, candidato de IU Madrid a la Asamblea.

lgmEl viernes pasado, 27 de febrero, el Consejo Político Regional de IUCM, máximo órgano de dirección entre Asambleas, eligió por unanimidad de los y las presentes, un 73% del total del CPR, proponer a Luis García Montero como candidato a encabezar la lista a la Asamblea de Madrid.

IU en la Comunidad de Madrid, después de semanas en las que ha sido acosada para su autodisolución en una especie de amalgama denominada eufemísticamente “partido instrumental” por parte de sectores externos y lo más triste internos, ha dado por concluída esta etapa de la que sale si cabe aún más reforzada a nivel interno, y con las miradas puestas, a corto plazo, en las próximas elecciones autonómicas y locales, y de cara al futuro a la reconstrucción de una organización política que funcione como tal.

Hubo quien se autoproclamó y autonombró “la reina del cotarro”, olvidándose de lo que había firmado días antes y había afirmado en Majadahonda: “si gano las elecciones primarias, me pondré al servicio de la organización para al día siguiente ponernos a trabajar”, y hay quien como electo en primarias decide como buen saltimbanqui dar saltos en el vacío para también autoproclamarse, dirección, candidato, negociador y quién sabe cuantas cosas más.

Lo que sí es cierto es que IUCM, tiene candidato y tienes candidaturas en las localidades de la Comunidad de Madrid y lo más importante tiene un programa desde el que construir la unidad de la izquierda, y no desde supuestas unidades populares, del divide y vencerás.

No hay unidades populares, ni frentes en Madrid, sin IUCM, y mucho menos contra IUCM, de eso debería darse cuenta el candidato a la Moncloa y colaborar con la dirección de IUCM en vez de dedicarse a patrocinar actos públicos en Madrid Ciudad, y otras localidades sin contar con IUCM.

La izquierda y las leyes del espectáculo

Artículo de opinión aparecido en Nueva Tribuna el día 10 de febrero.

Es incuestionable que en los últimos años hemos asistido a la espectacularización de la política. Determinados representantes de la vida pública asisten a los programas de televisión, no para debatir sobre la propuesta política de los partidos y los problemas de la gente, sino para intercambiar ocurrencias y pequeñas miserias con sus contertulios, profesionales ya, todos ellos, del espectáculo mediático.

Cuando el pasado 5 de febrero, Tania Sánchez (TS) hizo pública su decisión de abandonar Izquierda Unida, la expectativa levantada no fue para conocer las razones de su nuevo proyecto político; las y los informadores acudieron a la sala de prensa a escuchar la historia fabulada de una ex militante de IU. Poco o nada interesó la opinión que a IUCM le mereció la decisión de TS. Lo importante allí fue escuchar y difundir sus diatribas contra IU y dar pábulo a un relato de ficción: “Nos vamos a crear otro partido para impulsar la unidad popular”. La misma cantinela de siempre. “Fragmento la izquierda para luchar por la unidad”. Nunca fue tan fácil crear un partido. Es como si un grupo de amigos se reúne en el parque para programar una excursión a la pradera de San Isidro. Eso sí, una excursión televisada.

Pero, ¿qué pasó realmente? Algo más sencillo: TS lideró hace unos meses la campaña de calumnias y mentiras contra el mejor y más importante alcalde que tenía IU en todo el país; agitó, junto al actual regidor no elegido de Rivas, un informe de la Cámara de Cuentas de Madrid dominada por el PP y lo utilizó como prueba de acusación. El alcalde dimitió, la prueba resultó ser falsa y todos los grupos municipales por unanimidad, así se lo reconocieron a José Masa, el alcalde democrático.

¿Y a qué viene este preámbulo? Pues a que la que acusó es ahora acusada, y esta vez, no por una historia inventada, sino por unos hechos ya confirmados: durante años su hermano recibía la aprobación municipal para una subvención millonaria que avalaban ella y su padre. Yo no necesito conocer si va a ser o no imputada por un juzgado de Madrid, tras la querella presentada por el PP de Rivas. Ella sí. Por eso precipitó su abandono de IUCM, días antes de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid se pronunciara al respecto. Al dimitir como diputada regional por su huida de IU, su caso cambia de juzgado y pasarán meses hasta saber si es o no imputada. El tiempo necesario para reclamar, despejada temporalmente la incertidumbre judicial, un lugar en las listas de “unidad popular”.

Las primarias y las tertulias

Por supuesto, no se debe olvidar otro hecho -que no especulación- de trascendencia. TS ganó las primarias de IUCM para ser la candidata de esta formación a las elecciones autonómicas. Fue ratificada por la dirección regional, a pesar de las dificultades derivadas de su irregular y poco ética gestión cuando fue concejala de Rivas. Pero, consciente de su estrella, ella interpretó su triunfo en las primarias como pasaporte para cambiar la dirección y la política de IUCM. Lo vistió de convergencia, pero en el fondo pesaba más la desesperada necesidad de construir una historia comercial, de venta mediática, que le permitiese justificar su precipitado abandono de IU, como la negativa de “la vieja guardia, los responsables de la estafa de Bankia y los del viejo régimen a trabajar por la unidad popular”. Esas fueron las explicaciones de TS; nadie ha podido rebatirlas, porque a nadie de IUCM han tenido a bien llamar los mass media de la derecha que apoyan a Podemos. Excepcionalmente, algunas/os informadores advirtieron lo del inminente fallo del TSJM, como la causa de la acelerada decisión de TS, pero el espectáculo en los medios de comunicación era otro.

Y así resulta que la popularidad de la estrella, que no de la dirigente, acaba siendo más importante para los medios de comunicación que la política. Decía Francisco de Quevedo que “la soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió”. Viene a cuento esto, por la dinámica que desde hace unos años protagonizan los medios de comunicación, de manera singular, los audiovisuales, y las/os tertulianas/os en su afán por buscar el espectáculo. Preparan debates, sí, pero no para estimular la opinión crítica del espectador/a, sino para construir pequeños mandarines de la imagen, que lo mismo hablan de la crisis económica que de una aventura amorosa o familiar. Y hacen mal los representantes políticos que ignoran las leyes del espectáculo. Sobre todo quienes, en un ejercicio de particular soberbia, creen situarse al margen o por encima de sus propios partidos, abrazando peligrosamente su autodestrucción. Es una regla no escrita, que quienes hoy aplauden se cansan y un buen día piden tu cabeza.

Cuesta aceptar lo que vemos. Con frecuencia uno no puede sino resignarse ante tanta tropelía. Yo sé que en estos tiempos de mudanza, todo sucede deprisa, y no extrañaría ver a la más destacada de las amigas/os del parque formando parte de candidaturas con siglas (Podemos/Ganemos), pero sin las siglas prohibidas en ese tándem citado: IU. De esta forma, los convergentes de la exclusión tratarían de matar dos pájaros de un tiro: primero, un partido instrumental SIN la presencia de las siglas IU; segundo, una permanente actividad de descrédito de las mismas (desde dentro y desde fuera) a cargo de quienes saben de antemano que no apoyarán candidaturas de IU. Aparentemente un plan sin fisuras. Salvo que enfrente tendrán a una formación política dispuesta a pelear con coraje y talento para desenmascarar a los mandarines del espectáculo. Somos Izquierda Unida y su papeleta de voto (solos o en coalición) estará en todos los colegios electorales para recibir el apoyo de miles de ciudadanos y ciudadanas en los pueblos y en la comunidad de Madrid.

El zumbido del moscardón

Ignacio Escolar, leo con sorpresa tu columna en eldiario.es, no por tu apoyo a Tania, algo que debe formar parte del debate de ideas en una sociedad abierta como la nuestra, sino por la enorme facilidad con la que te deslizas por la pendiente de la retórica peyorativa y la descalificación cuando se trata de personas que no piensan como tú. Me sorprende, porque te creía más cercano al rigor y a la necesidad de verificar lo que se escribe.

Amigo Escolar, ¿qué es la vieja guardia? Un grupo decrépito de ciudadanos/as o la formulación de ideas fuertemente ancladas en la más clara definición del populismo: ofrecer soluciones falsas a problemas reales. Para que esta reflexión tenga sentido, quiero pensar que te refieres a las ideas y no a la edad. Y entonces, la siguiente pregunta es bien sencilla: ¿cuántas veces has hablado con Ángel Pérez, con Gregorio Gordo, con alguna o alguno de lo que denominas vieja guardia? ¿A qué se debe esta inquina por la opinión política de alguien a quien no conoces? ¿Qué parte del discurso político y de su conducta –debidamente probado y verificado- no te gusta en lo que vulgarmente llamas vieja guardia?

Decía García Márquez que “la ética debe acompañar siempre al periodismo, como el zumbido al moscardón”, pero con frecuencia la ética es la menos común de las virtudes del periodista. Quizás, si un poco de tu tiempo lo dedicaras a dialogar, a conocer, a conversar con los otros/as, construirías un relato de la situación de Izquierda Unida, algo más real, más plural, más contrastable. Seguramente, lo más fácil y placentero es hacer lo que haces –a partir de una red clientelar y próxima- y emitir un diagnóstico de IUCM con la opinión que te proporciona una aspirina, sin necesidad de una simple radiografía. Pero, sabes como yo, que este oficio de contar cosas, aplicando, aunque solo sea parcialmente, la receta de Gabo, exigiría por lo menos honestidad y respeto.

A los que cometieron tropelías y apropiaciones indeseables e ilegítimas de dinero en Caja Madrid/Bankia, que caiga sobre ellos todo el peso de la ley y de la crítica mediática y social. Esto último, no hace falta ser un lince, parece que ya lo tienen. Pero, ¿dispones de algún dato que te permita extender esta acusación a las personas que citas y acusas de “atrincherarse en la cúpula del partido…o de chapotearse en el fango de Caja Madrid y las tarjetas black? Si así fuera deberías hacer dos cosas: pasárselos a Alberto Garzón para que deje de difundir con frivolidad, temeridad e irresponsabilidad todo tipo de injurias y calumnias contra IUCM; o acercarte a un juzgado de guardia y cortar por lo sano. De lo contrario, la actitud más sensata, las más acorde al consejo de Gabo, la más sabia, es abstenerte de despreciar cuanto ignoras.

Ángel Pérez lleva 15 años fuera de la cúpula de IUCM, y es verdad que ha ocupado diversos cargos de representación institucional, si bien no empezó esta andadura institucional con edad tan temprana como la persona a la que tú elogias. Le quedan dos meses de concejal y no volverá a presentarse a proceso electoral alguno. Hacer periodismo, contar las cosas con honestidad debería ir acompañado de una elemental práctica profesional: apuntar antes de disparar.

Lisipo

Fuente: SomosIU

Trileros o ciudadanía plana

Artículo publicado en: peregrino mundo

unnamedAlíviense; mejor trilero que alguacil o que corso con patente. Mejor que trolero o que partero del final de la historia,
El dueño de Podemos ha decretado que la distinción entre derecha e izquierda es cosa de trileros. Excitante definición para dar paso al “marxismo – grouchismo”: sus principios son a la carta.
No hace falta reflexión ideológica alguna; lo que se lleva, de nuevo, es el pensamiento único, disfrazado de popular, popularísimo. Unos, les dirán que es para arañar votos de la rancia derecha; otros, que para expulsar competidores por la izquierda; no faltará incluso quien afirme que es el peaje a pagar a los medios que piden un bipartidismo sin izquierda. Pero, señores y señoras, me temo que se lo creen: que el nuevo régimen popular no se basa en ideas, principios e ideologías, sino en adhesiones. Y el soniquete suena, jode, pero suena.
Antes, pues, de que sea declarado por la Sexta el estado de ausencia de la izquierda vengo a dar las gracias a la ingente cantidad de trileros de los que he tenido noticia.
Gracias a aquellos revolucionarios franceses que se colocaron a la izquierda del Presidente en la Asamblea Constituyente. A los afrancesados y liberales que nos dieron la Constitución de Cádiz. A los comuneros y comuneras parisinos y a quienes en el Siglo XIX aguantaron contra la Santa Alianza. Gracias a la izquierda que salió de los sindicatos obreros y que gestó en el siglo XX la esperanza del cambio, primero, y la democracia europea, después. Gracias a quienes trazaron la línea entre la pequeña burguesía airada y la izquierda, y nos permitieron huir del discurso fascista.
Gracias a la izquierda republicana y a los milicianos y milicianas de izquierda. A los antifascistas, a quienes murieron por ser de izquierdas y a quienes padecieron tortura y cárcel. Gracias a los que en las fábricas hicieron izquierdas y a quienes me lo enseñaron en la Universidad. A la izquierda que construyó nuestra democracia y a aquellos concejales y concejalas de izquierda que empezaron nuestro mínimo estado de bienestar. Gracias a quien permitió las generaciones mejor formadas de nuestra historia. Gracias a la parte de la izquierda que, en solitario, se opuso a los usureros.
Queda dicho: el dueño de Podemos ha decretado vuestra desaparición. Él, sus secretarías técnicas y los técnicos de apoyo de a 74.000 al año, os han descubierto: la distinción entre izquierda y derecha distrae al pueblo. Amigos y amigas, el dueño de Podemos ha atrapado la bolita y exige vuestra disolución.
Así que prepárense para ser vigilados por el alguacil. Porque Usted puede participar, siempre y cuando vote adecuadamente, que si no le lanzarán a los medios a insultarle; pero no pueden participar sus ideas. Ha nacido la ciudadanía plana, una única idea por el corso dictaminada.
Abandone el campo la izquierda y el anticapitalismo; la lucha contra la explotación y el viejo sindicato obrero; márchese la izquierda democrática y quienes creen, como Bobbio, que la ausencia de justicia social es una aberración. Siempre habrá uno que les dará las gracias, cada uno de mayo, por haber estado.
Ahora si que sí: el final de la historia ha sido dictado y enviamos la izquierda al desván de los sueños y las banderas rotas. No se si da risa o da miedo.

IUCM: Ideas y palabras.

infantaniaEn los últimos días se suceden en ciertos ámbitos de la información digital algunos llamamientos para la defensa de ciertas caras en IU, llenos de palabras y vacíos de ideas. No es de extrañar, por tanto, que mientras sugieren defender IU, empiecen poco a poco a pensar en otra cosa.

Izquierda Unida en general, e IUCM en particular, viven una convulsa situación cruzada de  frases hechas y acusaciones sin rigor que más pronto que tarde pondrán a cada cual en su sitio. Los hechos se precipitan a raíz de unas elecciones primarias en la Comunidad de Madrid que auparon a Tania Sánchez y Mauricio Valiente para liderar las candidaturas de la Comunidad y el Ayuntamiento de la capital. En ese mismo momento, los ganadores creyeron que el mundo empezaba con las primarias: la dirección es ilegítima, las irregularidades de la candidata, un invento del ‘enemigo’, y el futuro de IU pasa inevitablemente por superar IU. En esta aventura sobran “la vieja guardia, la casta, la mafia y el viejo régimen; el aliado es el adanismo de las palabras y las imágenes, el que cosecha espectaculares subidas en las encuestas, aunque su principal protagonista nada quiera saber de Izquierda Unida.

Así las cosas, expresar la confianza en el proyecto que dio lugar al nacimiento de Izquierda Unida, se convierta en una antigualla. “No se puede uno aferrar a las siglas. Izquierda Unida tiene que impulsar la unidad popular. Tenemos que incorporarnos a la ola de las plataformas ciudadanas que recorre España. No tiene sentido reivindicar identidad, estrategia y programa; la prioridad ha de ser integrarse en aquellas. Lo de coalición o agrupación electoral es un problema menor. Quien se niegue a ello estará fuera del cambio”, son algunas de las perlas que nos dirigen a los que vemos futuro al proyecto de IU.

Pero ¿qué pasa en realidad?

Izquierda Unida tiene representación en más de dos mil ayuntamientos de toda España. Solo en unas decenas se observan movimientos de reagrupamiento electoral de naturaleza muy diversa y objetivos imprecisos. Salvo excepciones, Podemos, allí donde se presenta a las elecciones municipales, lo hace fuera de las plataformas electorales donde está IU. Y entonces, ¿qué fuerza ascendente y rompedora queda en el interior de estas plataformas capaz de superar todos los límites y dar por buena la idea de que merece la pena a IU sacrificar identidad, estrategia y programa? Conozco algo de lo que pasa en Madrid, una de las principales plazas a conquistar, y me costaría identificar un aliado potencial de probada solvencia política y proyección electoral en el interior de Ganemos, además de Izquierda Unida. En consecuencia, fuera de las palabras y de las ocurrencias que lo invaden todo, ¿qué sentido tiene formar parte de una plataforma electoral en cuyo seno somos una entidad dispersa, que además debe renunciar a ser lo que es? ¿Es esta la ambiciosa convergencia, el frente amplio, el bloque social de progreso, el frente popular del que nos hablan algunos? Pues sencilla y llanamente, no.

Cuando se abrió en la dirección federal el proceso de la convergencia y se eligió a Alberto Garzón como responsable del mismo, todo el mundo pensaba en el diálogo IU-Podemos.  Incluso cuando en Madrid echó a andar Ganemos, sus promotores pensaban para su éxito en Podemos, y menos en IU. Desde entonces, Podemos construye partido, ajusta discurso y programa, avanza candidaturas, desmonta otras y a lomos de las encuestas se aleja raudo y veloz de Izquierda Unida. Y el proceso de convergencia entra en fase de orfandad, casi a la misma velocidad con que Podemos se desentiende del mismo. Una realidad que se ve agravada por el acusado movimiento de sectarismo en el interior de Ganemos, exigiendo en nombre de no se sabe qué fuerza y programa, que los partidos -a saber, IU y Equo- renuncien a su protagonismo político y estratégico. Pues bien, un sector de IUCM avala esta situación de “frentismo de bajo perfil político”. Otros defendemos que en este contexto, si no se garantizan condiciones básicas de programa, estrategia, convivencia y competencias, IUCM debe presentarse con sus siglas a las elecciones municipales y autonómicas. Y el tiempo apremia.

Soy partidario, lo he dicho siempre, del diálogo IU-Podemos, a partir de la consideración de que son dos ideas distintas de entender la política y la estrategia de cambio y transformación. Podemos ahora se resiste al diálogo. No dejemos de intentarlo, pero mientras tanto, reforcemos, renovemos y activemos el proyecto de Izquierda Unida.

Los problemas de la candidata

Tania Sánchez ganó holgadamente las primarias en IUCM. Un hecho democrático incontrovertible que hemos de valorar. Tania Sánchez tiene problemas de credibilidad en la ciudadanía por distintas irregularidades en el desarrollo de su gestión cuando fue concejala en el Ayuntamiento de Rivas. Si es o no es delito, no estoy en condiciones de opinar. Que son hechos éticamente inaceptables y ajenos al más elemental código ético de IU, no me cabe la menor duda. ¿Cómo si no, puede calificarse que alguien se presente a un concurso en un área de gestión municipal dirigido por un familiar y acabe quedándose con el contrato? Y no es el único caso que afea su gestión.

En IU somos especialmente exigentes con hacer en casa lo que predicamos fuera. Tanto que un eurodiputado dimitió por algo de menor alcance que el caso comentado. Lo dijo el anterior alcalde, el que mejor supo liderar, junto a su equipo una gestión de vanguardia en Rivas, y cuya dimisión precipitada fue perseguida con saña por, entre otros, el actual alcalde y la candidata, ahora en cuestión, a golpe de falsedades e infamias: “se me ocultó conscientemente la relación familiar; de haberla conocido ese contrato, que se repitió a lo largo de los años, no se hubiera llevado a cabo”. No faltan quienes creen que esta denuncia de la candidata obedece a un ajuste de cuentas dentro de IU. Pero sin ignorar que los ajustes de cuentas forman parte de la historia de los partidos y tienen de protagonistas a todas las familias, la pregunta que cabe hacerse es: ¿los hechos que se analizan, y que cuestionan su gestión en el Ayuntamiento, son reales o inventados?

Si trascendemos al psicoanálisis y nos detenemos en los hechos citados, cuesta aceptar que la candidata no reconsidere su situación, sabiendo que, de no hacerlo, se convertirá –y con ella, IU- en el pim pam pum del debate político y de la campaña electoral.

Fuente: Nueva Tribuna